Una granizada de diez minutos puede dejar un techo con decenas de bollos. Lo que se hace en las horas siguientes influye bastante en lo que costará arreglarlo, y la decisión técnica (desabollar sin pintar, reparar y pintar o cambiar la pieza) depende de cosas que se pueden comprobar con una linterna. Esta es la forma ordenada de afrontarlo.
Lo primero, el mismo día
- Fotografía el coche antes de moverlo mucho: una foto general de cada lado y del techo, y otras de detalle. Si puedes, con luz de lado o con una linterna pegada a la chapa; con luz frontal los bollos casi no se ven.
- Revisa lunas, techo solar y faros. Un cristal roto deja entrar agua y eso sí es urgente. Tápalo si no puedes llevar el coche a cubierto.
- Anota fecha, hora y lugar. Si vas a dar parte, te lo pedirán.
- No intentes sacar los bollos tú. Las ventosas y el calor con secador o pistola de aire caliente que se ven en vídeos pueden agrietar el barniz, y un bollo con la pintura rota ya no se puede arreglar sin pintar.
¿Lo cubre el seguro?
Depende de la póliza, no hay una respuesta general. Un seguro básico a terceros cubre los daños que causas a otros, no los de tu propio coche, así que ahí no suele haber nada que hacer. En pólizas con daños propios o con coberturas de fenómenos atmosféricos, el granizo puede estar incluido, a veces con franquicia. Lee las condiciones o llama a tu aseguradora antes de reparar.
Si hay parte, la aseguradora enviará un perito a valorar los daños. Nosotros tramitamos el parte y podemos gestionar el peritaje, como en cualquier reparación de carrocería. Si no hay cobertura o no te compensa por la franquicia, te preparamos un presupuesto privado.
Cómo se valora el daño en el taller
Un coche con granizo no se presupuesta a ojo. Se revisa panel por panel bajo una lámpara de inspección de líneas, que hace visibles abolladuras que a la luz normal no se aprecian, y se anota para cada pieza:
- Cuántos bollos hay y de qué tamaño.
- Si la pintura está intacta o agrietada en cada uno.
- Si hay pliegues o el bollo cae sobre una arista o un nervio de la chapa.
- Si se puede acceder por detrás de la chapa.
- De qué material es la pieza. Muchos coches llevan capó o portón de aluminio, que se trabaja de otra manera que el acero.
Con eso se decide, pieza por pieza, cuál de las tres vías tiene sentido. Es habitual que en un mismo coche se combinen.
Vía 1: desabollado sin pintura
El desabollado sin pintura (PDR, por sus siglas en inglés) devuelve la chapa a su forma empujándola desde dentro con varillas, o tirando desde fuera con adhesivos especiales, sin masilla ni repintado. Es la opción preferible cuando se puede, por varias razones:
- Se conserva la pintura original, que importa para el valor del coche.
- No hay diferencias de color que igualar.
- Es más rápido: una pieza con pocos bollos puede estar en el día.
- Suele salir más barato. Un bollo pequeño con el barniz intacto empieza en 90 €; en granizo se presupuesta por pieza según el número de impactos.
Pero tiene condiciones. No sirve si la pintura del bollo está agrietada, si el golpe hizo pliegue o si cae sobre un borde muy marcado. En el techo, llegar por dentro obliga normalmente a bajar el guarnecido del interior, lo que alarga el trabajo. Y las piezas de aluminio son más difíciles de desabollar que las de acero: admiten PDR en menos casos y piden un técnico con experiencia en ese material.
Vía 2: reparar y pintar
Cuando el barniz está roto o el bollo tiene pliegue, hay que reparar la chapa, masillar lo mínimo, imprimar y pintar la pieza con igualación de color. Es más lento (dos o tres días laborables por pieza) y exige difuminar hacia las contiguas para que el tono case. Lo explicamos en detalle en por qué una pieza repintada no iguala el color.
No conviene dejarlo: una grieta en la pintura por un impacto de granizo deja la chapa expuesta y, con el tiempo, el óxido empieza justo ahí.
Vía 3: sustituir la pieza
Hay casos en que reparar cuesta más que cambiar. Un capó o un portón con muchísimos impactos, varios con pintura dañada, puede salir mejor sustituyéndolo por uno nuevo pintado del color exacto. Con el techo es distinto: no es una pieza atornillada y cambiarlo es un trabajo de estructura mucho más complejo, así que ahí casi siempre se agota antes la vía de la reparación.
Errores que encarecen la factura
- Esperar meses. Los bollos con el barniz intacto no empeoran solos, pero los que tienen microgrietas sí: entra humedad y aparece corrosión, y lo que se habría resuelto con PDR acaba en pintura.
- Pulir o encerar encima de los impactos antes de valorarlos. Puede ocultar grietas finas que el taller necesita ver.
- Pintar todo por sistema. Si una parte del coche admite desabollado sin pintura, pintarla es perder la pintura original sin necesidad.
- Aceptar un presupuesto sin desglose por pieza. Pide que indique qué piezas van por PDR, cuáles por pintura y cuáles, si alguna, por sustitución.
Cómo pedir presupuesto
Mándanos por WhatsApp las fotos con luz de lado, una por pieza afectada, e indica marca, modelo y año. Con eso te damos una primera valoración y te decimos si el coche tiene pinta de ir sobre todo por desabollado o si habrá piezas que pintar. La valoración definitiva, en granizo, siempre se cierra con el coche bajo la lámpara en nuestro taller de Sant Joan Despí o de Alcobendas. Si al final hay que pintar varias piezas, tienes la tarifa orientativa en pintura por piezas.